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jueves, 19 de abril de 2018

Tipos de juegos en función de las distintas fases evolutivas según Piaget

Si realizamos una clasificación a escala evolutiva infantil y como se manifiesta a través de los juegos tenemos que tomar como referencia a Piaget. Algunos juegos:

 Juegos simbólicos

Se basan en sustituir la funcionalidad básica de un objeto por otra imaginaria. Por ejemplo, usar una caja de cartón como si fuese una casa, o un tubo como si fuese un cañón. Son juegos que se basan en la creatividad e imaginación del niño. Estos juegos van acompañados de personajes ficticios o amigos invisibles que crean ellos y les acompañan en los juegos.
En las primeras fases se juega individualmente para luego dar paso a una fase colectiva, donde se comparte con otros niños los objetos imaginarios, así como los amigos invisibles.

 Juegos reglados

Predominan entre los 6 y 12 años, desde los 6 a los 12 las reglas se van complicando. Este tipo de juegos permite que los niños interaccionen entre sí, comprenden las reglas e incentivan el pensamiento estratégico y la planificación. Antes de los 6 años los niños ya han ido desarrollando algunas habilidades que les permiten entender posteriormente este tipo de juegos. Este es el tipo de juego más tardío, entra al final de su etapa infantil.
En fases más tempranas, entre los 3 y 4 años, su interés se centra en juegos físicos, donde debe respetar normas sencillas: no salirse de una línea, esperar turno, hablar cuando le pregunten, etc. Son normas que no requieren una alta concentración, ni atención que en esta fase temprana es corta y es una habilidad poco desarrollada.
Los primeros juegos de reglas son sencillos, no más de cinco o siete reglas, como el Juego de la Oca o Parchís. Luego poco a poco, van incluyendo juegos con reglas más sofisticadas. A los seis años ya pueden empezar a jugar al ajedrez, risk, cluedo, etc. un juego de reglas más evolucionado.
A medida que su desarrollo cognitivo y conocimientos va evolucionando, ya son capaces de planificar estrategias, reflexionar y mantener un foco de atención durante más tiempo. En este momento es cuando empiezan a mostrar interés por los juegos de reglas. Ya pueden analizar donde se han equivocado, lo  que han solucionado correctamente, ver sus errores y corregirlos. Van progresando en el juego a medida que van aprendiendo sobre sus errores y cogiendo experiencia.
Es fundamental elegir juegos de reglas donde los adultos podamos seleccionar distintos niveles de dificultad y adaptarlo a los niños. Es crucial que los adultos estemos al principio acompañándolos en el juego para enseñarles las principales reglas y rompamos la primera barrera de resistencia. De esta forma también aprovechamos para estar con ellos y establecer relaciones sociales e infundir valores como respecto, saber ceder, perder un poco para luego ganar, negociación, control de emociones y frustraciones.
Los niños que han jugado a juegos de reglas suelen tener la inteligencia emocional más desarrollada.

Juegos de bloques o de construcción

En este tipo de juegos los niños crean construcciones, vehículos de transporte o cualquier tipo de objeto mediante la suma de pequeñas piezas de distinto tamaño, color y forma.
En los juegos de construcción se incorporan elementos del juego simbólico pero más complejos y con mayor detalle. Si antes, con los juegos simbólicos, una caja de cartón representaba un coche, ahora son un conjunto de piezas con bastante similitud a un coche, incluso tiene ya cuatro ruedas. Los juegos de construcción, a medida que evolucionan, se van asemejando las construcciones al objeto real.
Para jugar el niño ya debe dominar la motricidad fina y coordinación visual motora para colocar las piezas correctamente. Este tipo de juegos son los que más perduran en el tiempo. Cuando nos preguntan qué juego es el más rentable, desde luego son los juegos de construcción, ocupan prácticamente toda la infancia y jamás pasarán de moda. Hoy puedes comprar un juego de construcción y dentro de treinta años puede seguir utilizándolo si las piezas son de calidad.

miércoles, 18 de abril de 2018

JUEGOS EDUCATIVOS


    Resultado de imagen para juegos educativos
  • Juegos de Memoria: En Internet existen muchas páginas que brindan esta clase de actividades en las que los pequeños deben elegir distintas fichas con dibujos entre un grupo y volver a armar las parejas utilizando la memoria. Es un excelente método para estimular el cerebro. Además se pueden imprimir las fichas para jugar fuera del ordenador.
  • Rompecabezas: Otro gran método de estimulación cognitiva. Cuando son muy pequeños se puede comenzar con puzzles de pocas piezas e ir aumentando el nivel de dificultad a medida que el niño va creciendo.
  • Adivinanzas: Un excelente juego donde pueden interactuar padres e hijos. Los mayores deben pronunciar enunciados y los niños deben descubrir sobre qué se está hablando. En las adivinanzas se pueden incluir objetos, números, letras y colores para que el aprendizaje sea más rápido.
  • Cuentos y relatos: En la actualidad existen muchos textos con dibujos donde los padres pueden enseñarles a los más pequeños diversos contenidos relacionados a la vida cotidiana y a la educación. También se les puede pedir a los niños que desplieguen su imaginación elaborando cuentos donde se incluyan los contenidos aprendidos.
  • Figuras de plastilina: Otro excelente método de aprendizaje con mucha diversión donde los niños podrán aprender mientras crean distintas figuras como animales, frutas, personas y otros objetos.
  • Aprender letras y números: A través de canciones, cuentos y dibujos los más pequeños pueden aprender el abecedario y los números más importantes mientras los padres les enseñan cuáles son las aplicaciones diarias de cada uno de ellos.

martes, 17 de abril de 2018

EL COACHING EDUCATIVO PARA AUMENTAR LA CREATIVIDAD

Qué es el coaching educativo

Según decía el genial pintor Pablo Picasso, “todo niño es un artista. El problema es seguir siendo un artista cuando creces”. En nuestra infancia, todos tenemos mentes creativas, soñadoras e imaginativas.
No obstante, este proceso natural parece difuminarse con el paso del tiempo. Según Ken Robinson, las escuelas y nuestra manera de enfocar el aprendizaje de los niños en ellas son una de las principales causas de la que mayoría de las veces nuestra creatividad quede arrinconada y minimizada en nuestro trascurrir adulto.
padre jugando con su hija
i atendemos a las palabras del psicólogo y escritor Edward de Bono, se puede establecer que “no hay duda de que la creatividad es el recurso humano más importante. Sin creatividad no habría progreso y estaríamos repitiendo siempre los mismos patrones”. ¿Cómo puede el coaching educativo trabajar sobre esta idea?
Lo cierto es que si atendemos a nuestra historia como especie, observamos una cierta tendencia a repetir algunos patrones de forma cíclica. Revoluciones, guerras, cambios de ciclo económico… Tal vez estamos condenados a vivir ciertas situaciones, siguiendo una especie de patrón.
Sea como fuere, el escenario sí que cambia. Pese a que la raza humana lleva siglos combatiendo, por poner un ejemplo, las situaciones bélicas han evolucionado hacia una mayor sofisticación, tecnificación y personalización.
¿Quiere esto decir que la creatividad es negativa? Indudablemente no. Muchos de los progresos y conocimientos de los que disfrutamos en la actualidad se los debemos a personas que innovaron. La ciencia, los medios transporte, los medios de comunicación, etc. Hay un sinfín de descubrimientos que ejemplifican el avance y la evolución.
En este sentido, es importante enfocar el coaching educativo hacia el fomento de la creatividad, ya que esta misma y la innovación son competencias muy valoradas en la actualidad, tanto a nivel profesional como personal y social.
No hay que olvidar que el coaching educativo es un proceso de acompañamiento en el que se procura a la persona que recibe el aprendizaje las herramientas para que desarrolle de forma personalizada y personal toda su capacidad de crecimiento individual. La creatividad, la imaginación, la transformación, la libertad, las emociones… hay todo un mundo que descubrir en cada persona.

La creatividad en el coaching educativo

En el proceso de creación de conciencia propia, donde la dimensión emocional cobra especial importancia a la hora de interiorizar aprendizajes de forma natural y personalizada, la creatividad debe estar presente y tener una influencia significativa.
La parte vivencial, creativa y pasional se debe implementar por el niño que va a potenciar su creatividad, mucho más allá de la simple memorización de conceptos. El coaching educativo se enfoca hacia el descubrimiento de un alto grado de conciencia del sujeto objetivo.

Qué te aporta la creatividad

No hay que olvidar que la creatividad no es una competencia que sirva únicamente para pintar mejor, contar buenas historias o tener mucha imaginación. Hoy en día se valora por ser capaz de ir mucho más allá, fomentando el crecimiento personal de un individuo.
Una persona capaz de ejercer el pensamiento creativo podrá entender mejor el mundo que le rodea. Encontrará nuevas vertientes a la hora de interpretar su entorno, podrá ser más innovadora, ejercerá una influencia positiva en las personas que le rodean y aceptará mejor los cambios, tanto propios como ajenos.
Niña con las manos llenas de pintura

lunes, 16 de abril de 2018

domingo, 15 de abril de 2018

Claves para educar niños autosuficientes


¿Eres capaz de imaginar un futuro repleto de personas totalmente dependientes unas de otras? Obviamente, dado que vivimos en sociedad, la interacción y la solidaridad son indispensables. No obstante, también la autonomía y la responsabilidad propia.
Las personas autosuficientes son capaces de distinguir cuándo pueden afrontar un problema en solitario o el momento en que necesitan ayuda de otros. Son responsables de sus actos y desarrollan juicios de valor más sabios y acertados. Sin embargo, lo mejor es empezar a trabajar estas cualidades desde la más tierna infancia.

Los beneficios de los niños autosuficientes

Educar niños autosuficientes tiene una serie de ventajas y beneficios para los pequeñosque siempre le acompañarán. Gracias a la formación recibida en la infancia, el chico no solo será más pleno y feliz, sino que también podrá desarrollar una serie de valores realmente útiles:
  • Un niño autosuficiente es mucho más autónomo, por lo que tendrá un concepto de sí mismo más elevado.
  • Los niños autosuficientes demuestran una autoestima más alta y sana que los inseguros, tiránicos, dependientes, etc.
  • La auto-confianza es realmente valiosa para cada uno de nosotros. Esto es algo que afecta desde la niñez hasta la vejez.
  • Madurar al ritmo adecuado es importante para el desarrollo. Esto se logra educando a los niños en la autosuficiencia.
  • El miedo a equivocarse es un arma de doble filo. Hay que ser cuidadoso, pero también valiente a la hora de tomar decisiones. Las personas autosuficientes conocen este concepto y suelen acertar en los caminos que eligen para su desarrollo.
Niña feliz tumbada en el cesped

Cómo educar niños autosuficientes

Vamos ya sin más dilación a marcar una serie de claves que servirán de base para educar niños autosuficientes. Verás que son actividades muy sencillas que solo requieren de un poco de paciencia y persistencia. Ten por seguro que lograrás grandes beneficios en la salud y felicidad del pequeño:
  • Los pequeños encargos son una herramienta que va desarrollando la capacidad del pequeño para ser autosuficiente. No obstante, tenemos que se consecuentes con la edad del pequeño. Lograr que se vista, que ayude en las tareas más sencillas del hogar o recoja sus cosas son muy importantes según la época. La dificultad debe ir subiendo gradualmente según su crecimiento.
  • Las responsabilidades también son importantes para el pequeño. Piensa sencillas guías para explicarle cómo hacerlo y supervisa durante el proceso. De esta forma tomará conciencia de su entorno, de sus límites y de su propio valor como persona.
  • Como el lógico, cada vez que pedimos al pequeño que realice una actividad, debemos actuar como guías y maestros. Sin embargo, el chico irá poco a poco perfeccionando su habilidad. Ese es el momento para dejarle solo. Así se fomenta su seguridad en sus capacidades.
Niña pintando un dibujo con acuarelas
  • Un niño necesita protección, no cabe duda. Lo que sí que es seguro que no necesita ningún pequeño es sobreprotección. Como maestros y padres, debemos facilitar las herramientas para que aprenda a desenvolverse en sociedad. Sin embargo, hay que dejar que experimente, interiorice y se enfrente a los desafíos que ya tiene capacidad para afrontar. Si hacemos todo por él, le causaremos un gran perjuicio.
  • Todos erramos alguna vez y un niño especialmente. Ellos están investigando y descubriendo cuanto sucede por primera vez. Así pues, es la ocasión perfecta para enseñarle a aprender de sus propios errores sin perder la paciencia que a veces ponen a prueba.
  • Puedes comprobar que las claves para educar a niños autosuficientes no son nada complejas. Es necesario ser paciente y persistente, pues el pequeño tiene tendencia al despiste y poca capacidad de atención. Sin embargo, con cariño y perseverancia lograrás formar pequeños felices y autónomos.

sábado, 14 de abril de 2018

Actividades extra-escolares

Las hay de todo tipo: deporte, idiomas, música, teatro, manualidades… Las actividades extraescolares pueden ser un complemento ideal para fomentar en los niños, desde pequeños, una serie de hábitos y la adquisición de múltiples habilidades personales y sociales. De hecho, cada vez se encuentran más integradas en la vida diaria de muchos niños que ven cómo, tras el colegio, pueden aunar diversión y aprendizaje y contribuir, inconscientemente, a ir modulando su personalidad adulta.
No obstante, sobrecargar a los más pequeños con una carga extra de trabajo y responsabilidad puede ser muy perjudicial para su rendimiento académico y su desarrollo integral. Se debe tratar de encontrar el equilibrio, de tal forma que el niño encuentre, en estas actividades extraescolares, una motivación añadida y no una obligación.

El perfecto escenario para la socialización

Hay algunos niños que tienen más desparpajo y ganas de relacionarse que otros. No obstante, las actividades extraescolares permiten a los más sociables seguir disfrutando de sus interacciones y a los más tímidos aprender a desenvolverse en nuevos ambientes. Son un excelente estímulo para los mecanismos de adaptación, que, además, permiten aumentar su círculo de relaciones interpersonales y adquirir nuevas experiencias.
Dependiendo del tipo de actividad, se pondrán más en juego unos roles u otros y se necesitarán de una serie de destrezas para realizarla. Pero, en todos los casos, ese ratito el niño lo pasará compartiendo y divirtiéndose, a la par que aprendiendo. Todo ello, convierte a este complemento escolar en un aspecto muy positivo para su bienestar personal y psicológico.
Niños haciendo teatro

Educación en valores

El respeto y la tolerancia son valores básicos que todo niño ha de ir aprendiendo a medida que va creciendo. Pero para que estos se interioricen y puedan ponerse en práctica, es necesario que exista un ambiente adecuado, capaz de generar múltiples y ricas oportunidades de desarrollo.
Practicar un deporte colectivo, como el fútbol, baloncesto o voleyball promueven el compañerismo, la solidaridad, la superación o la perseverancia. Aprender a tocar un instrumento y la música, en general, fomenta el desarrollo de la sensibilidad de los niños, así como el aprecio y el gusto por la belleza.

Mejoran la salud física y emocional

Una de las pandemias que acechan a la sociedad en su conjunto es la obesidad infantil. La promoción de la comida rápida y la poca práctica de ejercicio físico pueden desencadenar en enfermedades cardiovasculares muy severas. Por eso, este tipo de actividades extraescolares no solo ayuda al desarrollo intelectual y personal de los niños, sino también al mantenimiento de la salud física.
Respecto a la salud emocional, las artes escénicas ayudan a aprender a comunicar las emociones y a desarrollar la empatía, una de las habilidades sociales menos entrenadas en los niños y tan esenciales en la vida adulta. Saber comunicar, expresar, controlar y entenderse a uno mismo y al otro es una cualidad altamente beneficiosa.

Diversión y estimulación

La sonrisa de un niño es la máxima expresión de su felicidad. De hecho, los juegos y la diversión son la mayor fuente de estimulación de los más pequeños. Compartir con otros infantes de su edad retos, objetivos y fracasos hace que se involucren.
Además de estudiar, es conveniente que aprendan que no toda responsabilidad va ligada al aburrimiento, sino que se puede aprender con diversión. Por eso, el desempeño de diversos roles sociales les hace aprovechar esa oportunidad de conocer ambientes diferentes y poder desenvolverse satisfactoriamente en ellos.
Niños jugando en el campo

Hábitos de estudio

A veces parece que cuantas más cosas tenemos que hacer, más nos cunde el tiempo. En los niños puede pasar exactamente lo mismo. De alguna manera, saber que tienen que ir ciertos días entre semana a realizar actividades extraescolares, les puede ayudar a organizarse, planificarse y generalizar esto a otras áreas, como el estudio. Todo ello hace que desarrollen nuevas destrezas y cuiden de su autoestima.

Cuidado: hay que evitar la saturación

Como hemos mencionado, no es bueno apuntar a los hijos a cuantas actividades extraescolares sea posible. Es posible que ellos, al ser pequeños, no sepan decir que no, y terminen por aceptar una situación que les supera. Lo normal es que dediquen 3 o 4 horas a este tipo de tareas.
No olvidemos que el objetivo es que se distraigan, se diviertan y consigan adquirir experiencias enriquecedoras que les permitan desarrollarse de manera íntegra. Si les sometemos a una sobrecarga de trabajo, terminarán por tomar estas actividades como obligaciones; con lo que les podremos generar ansiedad. Por otro lado, una sobrecarga de actividades extraescolares implica que pasen mucho tiempo dirigidos, de manera que cuando tengan que tomar decisiones que estén a su alcance, como jugar a una cosa u otra, también las deleguen.
Si saturamos a un niño con actividades extraescolares, corremos el riesgo de que sus niveles de estrés aumenten y de que no desarrollen su autonomía.

viernes, 13 de abril de 2018

Maneras de entender cómo crecen los niños

Las teorías de desarrollo infantil explican cómo crecen los niños y cómo cambian a lo largo de la infancia. Estas teorías se centran en diversos aspectos del desarrollo y también del crecimiento social, emocional y cognitivo. Pero no todas las teorías del desarrollo infantil ponen el énfasis en los mismos aspectos, de modo que podemos beneficiarnos de todas ellas a la hora de educar y entender a los niños.
¿Por qué es importante estudiar cómo crecen los niños, aprenden y cambian? La comprensión del desarrollo del niño nos permite apreciar plenamente la función cognitiva así como el crecimiento emocional, físico y social que los niños atraviesan desde el nacimiento y hasta la edad adulta temprana.

La necesidad de entender el desarrollo infantil

Cuando hablamos de desarrollo infantil nos referimos al proceso que se produce desde el nacimiento hasta la edad adulta. A lo largo de la historia, la consideración del desarrollo infantil ha pasado desapercibida hasta hace relativamente poco tiempo, de modo que los niños eran vistos como versiones pequeñas de los adultos.
Esto hizo que se prestara poca atención a los muchos avances en las capacidades cognitivas, en el uso del lenguaje o el el crecimiento físico que se produce durante la infancia y la adolescencia.
Niña observando el crecimiento de una plantaEl interés en el campo del desarrollo infantil comenzó a surgir a principios del siglo XX, aunque en un principio el interés se centró en los comportamientos anormales. Poco a poco los investigadores fueron prestando atención al desarrollo del niño típico así como a los factores que influyen en su desarrollo.
Algunas de las principales teorías del desarrollo infantil son conocidas como grandes teorías. Estas intentan describir todos los aspectos del desarrollo utilizando a menudo un enfoque de escenario. Otras son conocidos como mini-teorías y se centran solo en un aspecto del desarrollo, como el desarrollo cognitivo o el social.

Teorías del desarrollo infantil más influyentes

Son muchas las teorías sobre el desarrollo infantil que han formulado teóricos e investigadores sobre cómo crecen los niños. Sin embargo, no todas tienen la misma importancia ni han influido tanto en los instrumentos pedagógicos que se aplican actualmente.

Teorías psicoanalíticas de desarrollo infantil

Las teorías psicoanalíticas del desarrollo del niño tienden a centrarse en aspectos como el inconsciente y la formación del yo. Los dos principales teorías psicoanalíticas del desarrollo son la teoría del desarrollo psicosexual de Erik Erikson y la teoría psicosocial del desarrollo de Sigmund Freud.
Las teoría propuestas por Sigmund Freud hicieron hincapié en la importancia de los acontecimientos y experiencias de la infancia, pero se enfocaron casi exclusivamente en los trastornos mentales más que en el funcionamiento normal.
Freud describe cómo crecen los niños a través de una serie de etapas psicosexuales. Cada etapa consiste en la satisfacción de un deseo libidinal que más tarde puede desempeñar un papel en la personalidad adulta. Freud sugirió que si un niño no completa con éxito una etapa se desarrollaría una fijación que más tarde influiría en la personalidad y el comportamiento de los adultos.

Teorías de desarrollo del comportamiento del niño

Las teorías del comportamiento que ponen su atención en el desarrollo infantil tratan de explicar cómo influye la interacción del medio ambiente en el comportamiento del niño. En esta línea se enfocan las teorías de John B. Watson, Ivan Pavlov y Skinner. Estas teorías se ocupan sólo de las conductas observables. El desarrollo se considera una reacción a las recompensas, castigos, estímulos y refuerzos.
Las teorías basadas en el comportamiento del niño difieren considerablemente de otras teorías de desarrollo infantil, ya que no tienen en cuenta los pensamientos o sentimientos internos. En su lugar, se centran exclusivamente en cómo crecen los niños según la experiencia.

Teorías cognitivas del desarrollo infantil

Jean Piaget sugirió que los niños piensan de manera diferente que los adultos y propuso una teoría de las etapas del desarrollo cognitivo. Piaget fue el primero en observar que los niños juegan un papel activo en la obtención de conocimiento del mundo. De acuerdo con la teoría de Piaget, los niños pueden ser considerados como “pequeños científicos” que construyen activamente su conocimiento y comprensión del mundo.
Niña vestida de científica jugando

Teorías del desarrollo social infantil

Las teorías sociales del desarrollo del niño tienden a centrarse en el papel que los padres, cuidadores, compañeros y otras influencias sociales juegan en el desarrollo. Algunas teorías se centran en el desarrollo de la influencia, mientras que otras se centran en cómo los niños aprenden mediante la observación de personas de su entorno. Algunos ejemplos de estas teorías sociales del desarrollo infantil incluyen la teoría del apego de John Bowlby, la teoría del aprendizaje social de Albert Bandura y la teoría sociocultural Lev Vygotsky.
John Bowbly propuso una de las primeras teorías del desarrollo social. Bowlby postuló que las primeras relaciones con los cuidadores juegan un papel importante en el desarrollo del niño y que seguían influyendo en las relaciones sociales durante toda la vida.
El psicólogo Albert Bandura, en su teoría del aprendizaje social, propuso que los niños  aprenden nuevos comportamientos observando a otras personas. A diferencia de las teorías del comportamiento, Bandura defendía que el refuerzo externo no es la única manera de que los niños aprendan o consoliden nuevas conductas.
Para Bandura, los refuerzos intrínsecos, como un sentido de orgullo, satisfacción y logro, también pueden llevar a un aprendizaje. Mediante la observación de las acciones de los demás, incluyendo a los padres y los compañeros, los niños desarrollan nuevas habilidades y adquieren nueva información.
Lev Vygotsky propuso una teoría del aprendizaje seminal que ha pasado a convertirse en una gran influencia, especialmente en el campo de la educación. Al igual que Piaget,Vygotsky postuló que los niños aprenden de forma activa y a través de experiencias prácticas. La teoría sociocultural de Vygotsky también sugiere que los padres, los cuidadores, los compañeros y la cultura en general son los responsables del desarrollo de las funciones de orden superior.

jueves, 12 de abril de 2018

Juegos Lúdicos

Se conoce como lúdico al adjetivo que designa todo aquello relativo al juego, ocio, entretenimiento o diversión. El término lúdico se origina del latín ludus que significa “juego”.
Una actividad lúdica es aquello que se puede realizar en el tiempo libre, con el objetivo de liberar tensiones, huir de la rutina diaria y de las preocupaciones, y para obtener un poco de placer, diversión y entretenimiento, así como otros beneficios, entre los cuales están:
  • Amplía la expresión corporal.
  • Desenvuelve la concentración y agilidad mental.
  • Mejora el equilibrio y la flexibilidad.
  • Aumenta la circulación sanguínea.
  • Libera endorfina y serotonina.
  • Proporciona la inclusión social.

10 juegos Lúdicos para niños

Ninos corriendo1. El teléfono roto

Coloca a los niños en dos filas, formando dos equipos, y dile una frase al oído al primero de cada grupo, cuanto más larga y complicada sea, mejor –puedes optar por un divertido trabalenguas–. Cada niño deberá susurrarla al oído del siguiente. El último, dirá en voz alta lo que ha entendido y ganará el equipo cuya frase se parezca más a la que tú dijiste.

2. Caballería

Coloca a todos los niños en una fila. Uno de los pequeños ejerce de caballero, colocándose enfrente de ellos. Cuando grite “¡caballería!” sus amigos deberán salir corriendo para llegar a tocar el muro que estará a la espalda del caballero sin ser atrapados por éste. Todos los “potrillos” cazados se convierten en caballeros y empiezan también a cazar. El primer jugador atrapado liga en el turno siguiente. También pueden practicar todos estos juegos relacionados con el deporte.

3. Lucha entre serios

Colocados en dos filas, una frente a otra, el objetivo de este juego es lograr que el jugador contrario se eche a reír antes. Para ello sólo podrán hacer muecas, todas las que deseen. Guiñar un ojo, sacar la lengua, meterse el dedo en la nariz, intentar deformarse los párpados... Gana el equipo que más aguante sin reír. ¡Verás qué caras y qué carcajadas! Después podéis ponerles a prueba  contando chistes y que los otros jugadores tengan que aguantar sin reírse.

4. Como en la bolera

Llena varias botellas vacías de agua con un poco de arena y colócalas a unos diez metros de los niños. Con un balón de baloncesto, tendrán que derribar todos los que puedan. Organizarles por equipos para ver quién gana.

5. ¡Es la guerra (del agua)!

Cubos, globos, gorros, pistolas... ¡Todo vale en la guerra del agua! Entrega a los niños varios de estos instrumentos, repártelos en dos equipos y ¡que empiece la guerra! El bando vencedor será el que consiga mojar más al contrario, aunque el verdadero premio es la diversión de esos minutos. Firmad la paz con una buena merienda.

6. ¡Vamos en moto!

El organizador, si es una fiesta de cumpleaños puede ser el homenajeado, tiene que sentarse en el suelo y los niños van colocándose detrás, como si fuesen en una enorme moto. El piloto va dando las indicaciones en voz alta: “A la derecha. A la izquierda. ¡Cuidado, que freno! ¡Venga, que acelero” y va girando el tronco a la vez que habla. Los niños tienen que ir girando con él.

7. El globo irrompible

Los juegos con globos son divertidísimos, ¡sobre todo cuando explotan! Ata un globo al tobillo de cada niño. Al son de la música salen a la pista. El juego consiste en pisar el globo del contrario, salvando el propio. Los niños que pierden su globo salen de la pista. Gana el último en conservar su globo.

8. Baile de disfraces

 Los disfraces son una opción muy divertida para que los niños se diviertan. Prepara varios baúles con prendas viejas o algunas que hayas elaborado con retales para la ocasión: faldas, pantalones, camisas, pelucas, sombreros, extravagantes collares y adornos para el pelo… Diles que pondrás la música y cada uno tendrá que coger una prenda de cada baúl y ponérsela antes de que tú pares la canción.

9. Carrera de castañas

Clava un clavo en el centro de una castaña, sácale y pide a un niño que clave una pluma en él. Escoge plumas de color diferente para cada grupo. Cuando tengáis varias, los niños tendrán que ir lanzando sus castañas desde diferentes alturas para ver cuál llega antes al suelo.

10. Carrera de cangrejos

Los equipos se colocan de dos en dos en fila india. Los primeros de cada fila se atan los tobillos con una cuerda o un pañuelo (el derecho de uno con el izquierdo del otro). Corren de este modo hasta alcanzar la meta. Se desatan los tobillos y entregan el pañuelo a la pareja siguiente.

miércoles, 11 de abril de 2018

Etapas del desarrollo cognitivo



Las 4 etapas del desarrollo cognitivo infantil de Piaget



La Teoría del Desarrollo Cognitivo de Jean Piaget

Las teorías cognitivas se centran en el estudio de la estructura y desarrollo de los procesos del pensamiento, especialmente cómo afecta esto a la comprensión de la persona sobre su entorno. De todas las teorías cognitivas una de las más populares es la que se extrae de la obra de Jean Piaget.
Piaget suponía que los niños a cada edad tienen capacidad para resolver determinadas cuestiones y problemas. Comenzó estudiando los errores de los niños. Piaget se dio cuenta de que los niños con las misma edad cometían los mismos errores y él por lo tanto establece una secuencia evolutiva en el proceso cognitivo.

El concepto de etapas de desarrollo de Piaget

La idea central de estadio de Piaget fue que se trataba de un período de consolidación y “perfección” de estructuras (operatorias) y que éstas se conjugan y vierten a un equilibrio.
Piaget caracteriza este momento culminante de cada etapa como el de la implantación de una estructura de ensamble (estructura de conjunto o estructura global). Vemos, por ahí, que la noción básica piagetiana de estructura (particular) se prolonga en “estructura global” para caracterizar un estadio y que este hecho está profundamente vinculado a otra de las nociones clave de Piaget: equilibrio o equilibrado.
Piaget nos brinda una concepción perfectamente holística o sistemática en su planteamiento de los estadios. Al tiempo que exponía estas ideas, Piaget reconoció que la existencia de sus estructuras de ensamble topaba con un fenómeno que él mismo había consignado y que denominó decálogos, es decir, desfases o desajustes en la aplicación de la misma estructura en varios dominios. Por otra parte, el hecho de establecer relaciones entre estructuras particulares a efectos de definir una “estructura global” no es un problema trivial: es la clave para definir el sistema, o sea, la estructura de ensamble. Parece que Piaget intentó encontrar la contrapartida de cada una de estas (o de alguna de estas) en modelos matemáticos que describían formas progresivas de operar de la mente, pero luego no insistir más en este paralelismo. Hacia el final de su trayectoria, reconoció que no había que tomar demasiado al pie de la letra su noción de estructura de ensamble.
Las estructuras cognitivas cambian en el tiempo, configurando etapas del desarrollo. Para que aquellas estructuras configuren una etapa, deben guardar un orden temporal invariable, sin importar demasiado la edad en que cada una de ellas se presenta, pero sí que se integren naturalmente en las posteriores.
Estas etapas se desarrollan en un orden fijo en todos los niños, y en todos los países. No obstante, la edad puede variar ligeramente de un niño a otro.

Periodos o etapas del desarrollo infantil

Primer período: Etapa sensotiomotora (de 0 a 2 años)

En este periodo el niño utiliza sus sentidos y capacidades motoras para conocer los objetos y el mundo (ve que es lo que puede hacer con las cosas). Aprende a lo que se llama la permanencia del objeto.
Esta etapa tiene lugar entre el nacimiento y los dos años de edad, conforme los niños comienzan a entender la información que perciben sus sentidos y su capacidad de interactuar con el mundo. Durante esta etapa, los niños aprenden a manipular objetos, aunque no pueden entender la permanencia de estos objetos si no están dentro del alcance de sus sentidos. Es decir, una vez que un objeto desaparece de la vista del niño o niña, no puede entender que todavía existe ese objeto (o persona). Por este motivo les resulta tan atrayente y sorprendente el juego al que muchos adultos juegan con sus hijos, consistente en esconder su cara tras un objeto, como un cojín, y luego volver a “aparecer”. Es un juego que contribuye, además, a que aprendan la permanencia del objeto, que es uno de los mayores logros de esta etapa: la capacidad de entender que estos objetos continúan existiendo aunque no pueda verlos. Esto incluye la capacidad para entender que cuando la madre sale de la habitación, regresará, lo cual aumenta su sensación de seguridad. Esta capacidad suelen adquirirla hacia el final de esta etapa y representa la habilidad para mantener una imagen mental del objeto (o persona) sin percibirlo.

Segundo período: Etapa preoperacional (de 2 a 7 años)

Abarca de los dos a los cinco primeros años del niño. En esta fase, el niño mantiene una postura egocéntrica, que le incapacita para adoptar el mismo punto de vista de los demás. Observamos que los niños son capaces de utilizar el pensamiento simbólico, que incluye la capacidad de hablar. Los humanos utilizamos signos para conocer el mundo y los niños ya los manejan en este periodo. Sin embargo, este pensamiento simbólico es todavía un pensamiento egocéntrico, el niño entiende el mundo desde su perspectiva.
Comienza cuando se ha comprendido la permanencia de objeto, y se extiende desde los dos hasta los siente años. Durante esta etapa, los niños aprenden cómo interactuar con su ambiente de una manera más compleja mediante el uso de palabras y de imágenes mentales. Esta etapa está marcada por el egocentrismo, o la creencia de que todas las personas ven el mundo de la misma manera que él o ella. También creen que los objetos inanimados tienen las mismas percepciones que ellos, y pueden ver, sentir, escuchar, etc.
También en esta fase, la manera de categorizar los objetos se efectúa global mente, basándose en una exagerada generalización de los caracteres más sobresalientes.


Jean Piaget

Otro factor importante en esta etapa es la Conservación, que es la capacidad para entender que la cantidad no cambia cuando la forma cambia. Es decir, si el agua contenida en un vaso corto y ancho se vierte en un vaso alto y fino, los niños en esta etapa creerán que el vaso más alto contiene más agua debido solamente a su altura. Esto es debido a la incapacidad de los niños de entender la reversibilidad y debido a que se centran en sólo un aspecto del estímulo, por ejemplo la altura, sin tener en cuenta otros aspectos como la anchura.
Se prolonga hasta los siete años, y se caracteriza porque el niño es capaz de pensar las cosas a través del establecimiento de clases y relaciones, y del uso de números, pero todo ello de forma intuitiva, sin tener conciencia del procedimiento empleado.
En este periodo, el niño desarrolla primero la capacidad de conservación de la sustancia, luego desarrolla la capacidad de la conservación de la masa, y posteriormente la del peso y la del volumen.
Piaget señala que el paso del periodo sensomotriz a este segundo periodo se produce fundamentalmente a través de la imitación, que de forma individualizada el niño asume, y que produce la llamada imagen mental, en la que tiene un gran papel el lenguaje.

Tercer periodo: Etapa de las operaciones concretas (de 7 a 12 años)

En este periodo que va de los 7 a los 11 años, el niño puede aplicar la lógica, aplica principios. El niño ya no conoce intuitivamente sino racionalmente. El niño hace uso de algunas comparaciones lógicas, como por ejemplo: la reversibilidad y la sensación. Sin embargo, no maneja todavía abstracciones. Su pensamiento está anclado en la acción concreta que realiza. Es el periodo escolar.
Esta etapa está marcada por una disminución gradual del pensamiento egocéntrico y por la capacidad creciente de centrarse en más de un aspecto de un estímulo. Pueden entender el concepto de agrupar, sabiendo que un perro pequeño y un perro grande siguen siendo ambos perros, o que los diversos tipos de monedas y los billetes forman parte del concepto más amplio de dinero.
Sólo pueden aplicar esta nueva comprensión a los objetos concretos (aquellos que han experimentado con sus sentidos). Es decir, los objetos imaginados o los que no han visto, oído, o tocado, continúan siendo algo místicos para estos niños, y el pensamiento abstracto tiene todavía que desarrollarse.

Cuarto periodo: etapa de las operaciones formales (de los 12 años en adelante)

Va de los 12 años en adelante. Hablamos del adolescente y del adulto. Es la etapa del pensamiento abstracto, no solo piensa de la realidad, sino cómo puede hacer las cosas, ya puede hipotetizar.